lunes, 15 de octubre de 2018

Prende la luz

Caminando por un bosque en compañía de mi amiga de aventuras mágicas en un bello y soleado día nos encontramos a nuestro paso un árbol con un tronco oscuro, con raíces retorcidas y grandes hoyos en su tronco, rodeado por un círculo de piedra muy bien definido, créanme, uno sabe por intuición que algo malo ocurrió ahí, el ambiente estaba ensombrecido y pesado. Nos detuvimos a observar un momento la escena y vimos como el árbol extendía frondosamente sus ramas por fuera del círculo extendiéndolas hacia la luz. Así en muchas ocasiones he tenido la oportunidad de observar a la mejor maestra, nuestra madre naturaleza, con un sinfín de ejemplos en los que ella busca la luz. Todas y cada una de las plantas busca la luz, cada ave, mamífero o reptil necesita de ella...nosotros también. 

En nuestra vida diaria somos bombardeados de noticias malas todo el tiempo, predicciones fatalistas, el mundo siempre está por acabarse y con gran parte de esas noticias nos sentimos totalmente incapaces de afrontarlas o cambiarlas. Nos sentimos aturdidos con tanta cosa, cada twitter de un presidente loco, cada amenaza, cada asalto en tu colonia, y otras situaciones que nos hacen sentir miedo, inseguridad, frustración…sentimos que no podemos cambiar la situación, que no podemos hacer nada con respecto a ella, te tengo noticias, así como el árbol, extiende tus ramas hacia la luz, nuestra alma lo necesita; necesitamos de la luz para vivir. Necesitamos creer, necesitamos nutrirnos, necesitamos tener fé, ilusiones, deseos y amor. 

¿Observaste la imagen al inicio del texto? Fíjate, la luz no tiene sombra. Vivimos en un mundo dual, todos tenemos una sombra y no se trata de extinguirla, ni que fuéramos santos, se trata de conocerla y estar conscientes de que está ahí, pero más importante aún es estar conscientes de la luz que todos tenemos dentro, a veces es difícil verla pero está ahí. ¡Préndela!

Cuando entras a un cuarto oscuro por instinto lo primero que quieres hacer es prender la luz, ¡si te sientes en un mundo oscuro prende la luz!!

Prende la luz que hay en ti, a través de lo que piensas, de lo que sientes, de lo que deseas, de tus actitudes y tus acciones ¿cuáles son tus mejores sentimientos, tus más buenos deseos? Piensa, ¿cuándo fue la última vez que tu corazón se sintió encendido? Lo digo otra vez, no somos santos pero somos capaces de tener los más extraordinarios sentimientos, podemos aprovecharlos y ponerlos a trabajar por el bien común, proyectándolos. Todos, absolutamente todos tenemos un switch interior y tal vez tu puedas ayudar a prender el switch de alguien más. Párale a las malas noticias, pon tu atención en cosas positivas, que hay muchas!!Y prende la luz!! 

Si queremos una realidad diferente, debemos imaginarla, pensarla, sentirla, proyectarla. Extiende tus ramas, tus pensamientos y todo tu ser a la luz, salgamos del círculo oscuro.

Jass Bernal

P.D. si crees que esto es una fumada, sólo tienes que leer un poco de física cuántica para entender que tiene un fundamento, mientras tanto ponlo en práctica.



viernes, 14 de septiembre de 2018

Dale valor al trabajo de los demás


Aprendiendo a cultivar a cielo abierto en un terreno extenso tuve la oportunidad de conocer a gente muy peculiar, entre ellos un campesino morelense que estuvo ayudándonos algún tiempo a labrar el terreno. Un día batallaba yo con el azadón para abrir la tierra a pleno rayo de sol. Él se acercó con una pala de mango largo y me enseñó un rítmico bailecillo que facilita y agiliza la labor de aflojar la tierra; me explicó cuál es la mejor hora para labrar, sembrar y regar, entre otras cosas. Y mientras yo avanzaba medio metro de terreno, él lo hacía mucho más veloz. En un momento sólo me detuve a observar lo bien que lo hacía, el cuidado, el interés y el cariño por la tierra. Ese aprendizaje en el campo me enseñó a comprender el valor de tener alimentos en la mesa, tan sencillo como ir al súper por ellos sin saber el trabajo y el esfuerzo que hay detrás.

Así por la vida de vez en cuando ando en camión y escucho las pláticas de los choferes, sus preocupaciones, sus historias familiares, sus complicaciones en el trabajo. Yo sé que no son nuestras personas favoritas pero hay muchos que hacen un gran esfuerzo por hacer bien las cosas. Conozco miles de historias de personas que hacen lo mejor que pueden por vivir, por sus trabajos, por sus familias y hay un sinfín de almas a nuestro alrededor que de una u otra manera convergen en nuestra existencia aportando su tiempo y su trabajo, a veces instantes ni siquiera perceptibles pero enlazados en una serie de circunstancias que permiten nuestro fluir, como el ciclo sin fin de la película del Rey León. 
Difícilmente nos detenemos a observar lo que las personas a nuestro alrededor aportan, generalmente ponemos atención en los acontecimientos más relevantes y los negativos capturan nuestra atención casi por completo.

No sólo regateamos dinero con expresiones como la de “las famosas 3 B´s (bueno, bonito y barato),  regateamos amabilidad, comprensión, atención con frases como la de “para eso te pago”, “es lo menos que puedo esperar” o el “nomás faltaba”, "¿y a mi qué?  

Recuerda que tienes el poder de crear... construye con tus palabras, con tus actitudes, con la forma en que tratas a los demás y la importancia que le das a su existencia. 

“Trata a un ser humano como es y seguirá siendo lo que es. Trátalo como puede llegar a ser y se convertirá en lo que está llamado a ser.”

Generemos valor a partir del valor, hazte consciente de lo que recibes todos los días, hablando de bienes materiales, de afecto, de oportunidades, de respirar, de comer, de poder comprar o de poder producir, de estar sano o de estar en un camino de aprendizaje. Dale valor a lo que tu propia persona es capaz de hacer y dale la oportunidad a los demás de ser mejores valorando lo grande o lo pequeño que hacen por ti.
Tomemos conciencia en nuestra ajetreada vida de notar, valorar, comprender; porque en la medida en que nos tratemos mejor el mundo cambia y evoluciona para bien de todos.

Jass Bernal 

lunes, 30 de julio de 2018

¿Eres facilitador de sueños o creador de pesadillas?


Y el ojetómetro falló… si, ese mecanismo de alerta de “te estás pasando de la raya” falló. Debo confesar que en días recientes fui a presumir de mi habilidad para hacer realidad las pesadillas de una persona. Salió desde lo más profundo de mí ser el ir a sabotear a alguien y peor aún, ninguno de mis cómplices trató de detenerme. No es algo de lo que esté orgullosa y por el contrario, hacía mucho que no me sentía culpable, así que me puse a analizar que chintetes pasó por mi cabeza. El primer pensamiento identificable fue el “para que se le quite”, no sé qué tendría que quitársele al ser, “para que aprenda”. Si la gente aprendiera entre más la fastidias, todos seríamos eruditos.
Cuando la consciencia regresó a mí me puse a pensar ¿de dónde viene esta iniciativa de fregar a los demás? ¿Por qué tenemos estos instintos los seres humanos?? No importa si eres yogui, zen, …los instintos fregativos aparecen y la mayoría de nosotros no estamos en control de esto. Fíjate, “todos los días me formo para subir al segundo piso del periférico, la fila es cada vez más larga y viene de muy atrás, yo debo incorporarme por una calle lateral y más adelante se incorporan los de otra calle o los que salen de la gasolinería; los que vienen formados buscan la manera de pegar cofre con cajuela para no dejarte pasar – para que se te quite por abusivo –  y se genera un verdadero caos vial.” Sin contar a uno que otro abusivo que sí existe, todos tenemos la necesidad de incorporarnos a la fila. Todos tenemos necesidades de diferentes tipos y urgencias sin embargo no podemos cerrarnos a pensar que somos los únicos que tenemos una necesidad o que la nuestra es más importante que la necesidad de alguien más.
A los mexicanos se nos acusa de actuar como cangrejos. El pensamiento cangrejista viene del más profundo miedo a lo que no sé, a que alguien lo haga mejor o diferente, a que te saquen de tu zona de confort; y somos capaces de sabotear al “héroe” con tal de tener la razón y demostrar por qué no se pueden hacer las cosas.
El ego es el responsable de que en cuanto alguien se nos meta en la fila un instinto demoniaco se apodere de nosotros, inmediatamente nos sentimos agredidos, abusados, tratados sin consideración, irrespetados, pisoteados, trasgredidos, devaluados, etc. Sí, ¡así somos de exagerados! Tenemos reacciones muy violentas cuando sentimos que alguien no toma en cuenta nuestra persona y tendemos a sentir que somos más importantes que los demás y pobre del que ose pasar por encima de esa percepción equivocada de la realidad. 

La necesidad mal enfocada, el miedo y el ego son los responsables de la mayoría de nuestras reacciones hacia los demás, hazte consciente de ellas; hazte consciente también del potencial único y extraordinario que tienes para servir al mundo; tu talento y tu actitud dispuestos al servicio le dan sentido a tu vida.

Seamos facilitadores de la vida en general: ayudando, apoyando, haciendo fluir, incluso quitándote de en medio o no haciendo nada, no generando conflicto.

Esta en tus manos construir el mundo que quieres ver…así que la próxima vez que digas “para que se le quite” piensa de dónde viene tu instinto siniestro y recuerda que la mano del karma pende sobre tu cabeza y arrepiéntete antes de fastidiarle el día a alguien.

Jass Bernal