sábado, 1 de diciembre de 2018

La lista de los deseos conscientes



Estamos cerrando el año y en todas partes empezamos a ver anuncios de felices deseos. Cualquier

persona normal dirá que por lógica solo ponemos frases como “mis mejores deseos para ti y los
tuyos”. Imagínate una navidad al más estilo grinch en dónde los aparadores de las tiendas
tuvieran letreros de “deseamos que pases una navidad llena de deudas y altos intereses” o, en la
caja te digan feliz gasolinazo nuevo, que pases las fiestas con gripa”… sería increíble, no? ¿Qué es
lo que deseamos para los demás? Pues obvio…salud, paz, dinero, bendiciones a menos que se te
cierren en el semáforo o te ganen el lugar en la fila porque en ese momento desde lo más
profundo de tu ser no sale un deseo tan lindo aunque sea navidad.

La palabra deseo se refiere al más profundo anhelo por conseguir algo o de verlo realizado. Todos
tenemos deseos para nosotros y para los demás pero no siempre estamos conscientes de lo que
deseamos y en este artículo te voy a explicar la importancia de desear con consciencia.
Los deseos más poderosos son los que puedes comprar con el corazón.

¿Te has preguntado en dónde sientes los deseos? Un deseo se gesta en el corazón, en esa parte de
nosotros que sabe lo que nuestra esencia quiere y necesita. El corazón es el centro energético de
nuestro cuerpo que nos conecta con el exterior y con el universo entero. Si lo deseas con el
corazón y lo sientes ahí, entonces puedes manifestarlo. En libros como “El secreto” y algunos otros
de metafísica y física cuántica hablan de la importancia de sentir lo que deseamos, no sólo en
pensamiento sino en emoción. Lo que expresamos cada vez que hablamos o que escribimos tiene
el potencial de materializarse. Imagínate en esta época si deseáramos con el corazón todo aquello
que escribimos en las tarjetas de regalo, en los anuncios de televisión, en las canciones, con las
campanadas y las uvas.

Alguien algún día me dijo…”si lo deseas es porque Dios puso ese deseo en tu corazón y por lo
tanto, tendrás todo para conseguirlo”.

Somos libres de desear todo cuanto seamos capaces de imaginar pero debemos corresponder al
universo y la correspondencia del deseo es el agradecimiento que también se siente en el corazón.
Te propongo hacer un ejercicio, escribe tu lista de deseos y en la columna de al lado escribe una
lista de agradecimientos, te darás cuenta de las bendiciones de tu vida y de esta manera generarás
un circulo de bienestar constante, tienes mucho que agradecer y en ese momento decides
compartir y desear bien para los demás, esto generará mayor bienestar para ti y así
sucesivamente, inténtalo!

Sólo es cuestión de estar conscientes de lo que deseamos para nosotros y para los demás, así la
próxima vez que el cajero, el mesero, el de la gas te diga “feliz navidad” antes de responder en
automático piensa lo que de verdad le deseas; ahora que dediques un tarjeta haz que cada letra
cuente; ahora que abraces a alguien que ese deseo salga desde el corazón para que estas frases
navideñas dejen de ser de dientes para afuera y de verdad tengan un sentido, crear la realidad que

queremos ver para todos. Cuando respondas “gracias”, hazlo con la convicción de que la persona
que te está felicitando de verdad está deseando algo bueno… empecemos a manifestar un mundo
mejor para todos.
Esta navidad deseo que desees con todo tu corazón, tu ser y tu esencia que todos tus seres
queridos y algunos más llenen sus vidas de amor, crecimiento, serenidad; que tengas una larga
lista de agradecimientos, un corazón lleno de ilusiones, deseos … y propósitos que no sólo quiten
kilos sino que llenen tu vida de puras satisfacciones. ¡Vamos a manifestarlo!


Jass Bernal

jueves, 22 de noviembre de 2018

Todos entramos al cielo... reflexión sobre la vida.


Durante veinte años recibí una llamada, sin importar dónde estuviera, ella llamaba siempre el día de mi cumpleaños...este año no será así.
Cuando llega la muerte de un ser querido todos reflexionamos acerca de su vida...acerca de la nuestra.
Escuchamos, y repetimos y nos tatuamos en la lengua la frase "hay que vivir la vida como si fuera tu último día", y ¿cómo diablos se hace eso?
¿Cómo vives la vida todos los días pensando que ese será el último?
Mi amiga murió de cáncer y apuesto que pasó el último año viviendo cada día como si fuera el último hasta que lo fue.

En un funeral se platican un sinfín de anécdotas, generalmente todas buenas, salen a relucir las cualidades que nos harán extrañar a esa persona que de pronto en nuestra mente se vuelve la mejor. Digo, raramente se hablan cosas negativas.

Ella vivió cada uno de sus "último día" no como todos pensamos, con la trillada inspiración de vivir con pasión, viviendo tus sueños y gritándole amor al mundo. No, ella vivió su último día, cada día, luchando por despertar de nuevo, arrancando 24 horas más.

Según la religión o creencias de la familia, se llevan a cabo una serie de rituales  para despedirse, para llorar, para honrar y para poner los pies en la tierra...esa persona ya no está. Traemos al presente las memorias y "te acuerdas de...", un sentimiento de vacío se estaciona en nuestro ser, aunque en años no hubiéramos visto al recién partido, la noción de que no volveremos a tener un recuerdo con él, duele.

Y así, nos han enseñado que trascender es colgar los tenis, chupar faros, irse de este plano, pasar al más allá.

Ella trascendió.

Mas trascender no significa pasar al otro lado, trascender es la huella que dejamos en la vida de otras personas, a veces marcada con firmeza, a veces diluida en miles de pedazos, algunas veces repartida por el mundo o de forma anónima...toda existencia deja huella en la vida de otros.

A veces en el año sólo hablábamos en dos ocasiones, en su cumpleaños y en el mío, sin reclamos ni enojos. De alguna manera, de verdad no sé cómo, siempre estuvimos al día: novios, boda, negocio, bautizo, cambio de casa, etc.  Fue suficiente para tener una amistad incondicional, ella trascendió en mí construyendo juntas el valor de la amistad.

Alguna vez en una misa póstuma escuché al sacerdote decir "ojalá sus acciones hayan sido lo suficientemente buenas para abrirle las puertas del cielo". Yo creo que todos entramos al cielo, unos en brazos y otros a patadas pero todos entramos.
 Piénsalo! Vives en promedio 75 años, independientemente de que creas en la reencarnación o no, ¿crees que 75 años son suficientes para lo que tu alma debe aprender? Seguramente si crees que existe un alma, crees que  su origen es  divino y si la divinidad es infinita, el alma también lo es. ¿Cuanto son 75 años en el infinito? Nada.
 ¿Por qué una sola existencia habría de condenarte desde tu último día al infinito? Esto de ninguna manera significa que andes por la vida haciendo malvadeces y portándote del carajo. El crecimiento conlleva responsabilidad y consecuencia, karma. Ser conscientes de esto, de que todos entramos al cielo sin excepción porque todos tenemos un alma y todos tenemos un origen divino tal vez nos ayude a hacerle honor a ese origen y a ese privilegio.
 Creo que nos han enseñado a vivir con el miedo de no merecer el cielo y una de dos o te resignas a no entrar y te dedicas a crear pesadillas o vives sin crear nada por miedo a perderlo. Si reconocemos este privilegio, este derecho y deber divino y vivimos en esa consciencia, tal vez podamos dedicarnos a trascender en la vida de otros de una manera positiva.

Cuando cobras consciencia de tu existencia y del impacto que tienes en otros seres y para el universo mismo; cuando entiendes que eres divino y eterno,  tienes la posibilidad de llevar un camino de aprendizaje disfrutable, positivo y en esta existencia vivir el cielo en la tierra, para que cuando te toque partir, te despidas con los ojos llenos de paisajes hermosos, con una consciencia sin deudas, un corazón lleno de anécdotas y si alguien intenta cuestionar tu entrada al cielo, tu puedas responder que ya estuviste ahí.

No la escuché quejarse de su vida una sola vez, no conocí una situación que le quitará la sonrisa o su sencillez, cada llamada llena de risas y hoy desde hace dos meses yo sólo quiero una charla más.

El cielo abrirá los brazos para tu regreso, confía en ello.



Jass Bernal



lunes, 15 de octubre de 2018

Prende la luz

Caminando por un bosque en compañía de mi amiga de aventuras mágicas en un bello y soleado día nos encontramos a nuestro paso un árbol con un tronco oscuro, con raíces retorcidas y grandes hoyos en su tronco, rodeado por un círculo de piedra muy bien definido, créanme, uno sabe por intuición que algo malo ocurrió ahí, el ambiente estaba ensombrecido y pesado. Nos detuvimos a observar un momento la escena y vimos como el árbol extendía frondosamente sus ramas por fuera del círculo extendiéndolas hacia la luz. Así en muchas ocasiones he tenido la oportunidad de observar a la mejor maestra, nuestra madre naturaleza, con un sinfín de ejemplos en los que ella busca la luz. Todas y cada una de las plantas busca la luz, cada ave, mamífero o reptil necesita de ella...nosotros también. 

En nuestra vida diaria somos bombardeados de noticias malas todo el tiempo, predicciones fatalistas, el mundo siempre está por acabarse y con gran parte de esas noticias nos sentimos totalmente incapaces de afrontarlas o cambiarlas. Nos sentimos aturdidos con tanta cosa, cada twitter de un presidente loco, cada amenaza, cada asalto en tu colonia, y otras situaciones que nos hacen sentir miedo, inseguridad, frustración…sentimos que no podemos cambiar la situación, que no podemos hacer nada con respecto a ella, te tengo noticias, así como el árbol, extiende tus ramas hacia la luz, nuestra alma lo necesita; necesitamos de la luz para vivir. Necesitamos creer, necesitamos nutrirnos, necesitamos tener fé, ilusiones, deseos y amor. 

¿Observaste la imagen al inicio del texto? Fíjate, la luz no tiene sombra. Vivimos en un mundo dual, todos tenemos una sombra y no se trata de extinguirla, ni que fuéramos santos, se trata de conocerla y estar conscientes de que está ahí, pero más importante aún es estar conscientes de la luz que todos tenemos dentro, a veces es difícil verla pero está ahí. ¡Préndela!

Cuando entras a un cuarto oscuro por instinto lo primero que quieres hacer es prender la luz, ¡si te sientes en un mundo oscuro prende la luz!!

Prende la luz que hay en ti, a través de lo que piensas, de lo que sientes, de lo que deseas, de tus actitudes y tus acciones ¿cuáles son tus mejores sentimientos, tus más buenos deseos? Piensa, ¿cuándo fue la última vez que tu corazón se sintió encendido? Lo digo otra vez, no somos santos pero somos capaces de tener los más extraordinarios sentimientos, podemos aprovecharlos y ponerlos a trabajar por el bien común, proyectándolos. Todos, absolutamente todos tenemos un switch interior y tal vez tu puedas ayudar a prender el switch de alguien más. Párale a las malas noticias, pon tu atención en cosas positivas, que hay muchas!!Y prende la luz!! 

Si queremos una realidad diferente, debemos imaginarla, pensarla, sentirla, proyectarla. Extiende tus ramas, tus pensamientos y todo tu ser a la luz, salgamos del círculo oscuro.

Jass Bernal

P.D. si crees que esto es una fumada, sólo tienes que leer un poco de física cuántica para entender que tiene un fundamento, mientras tanto ponlo en práctica.