jueves, 26 de octubre de 2017

Entre brujas y muertos. Paseo entre tradiciones

La tradición celta del norte de Europa festeja el Samhain, el fin del verano. Tiempo de agradecer por las cosechas, por todas las bendiciones recibidas en el año, las brujas y doncellas bailan. Los velos entre el mundo de los vivos y de los muertos se desvanece para permitir la visita de nuestros ancestros en este mundo. En las puertas de las casas se coloca comida para que los invitados recuerden su vida en la tierra y un festín se lleva a cabo en su honor. El pueblo se reúne alrededor de los fuegos sagrados y los alimentos se comparten con los que menos tienen.  Los nabos o las calabazas se tallan y se alumbran para dar luz al camino de los difuntos y que no se pierdan en las tinieblas. El fuego sagrado acompaña al sol en su viaje a la oscuridad, iluminando en tierra a los humanos. Los sacerdotes, los druidas, facilitan la comunicación con los muertos quienes gustosos comparten sus consejos. Es el año nuevo celta, un momento para reconectar con nuestros ancestros y honrarlos, también es un momento  de introspección, de conocer nuestra propia oscuridad, tiempo de guardar, descansar y esperar el renacimiento del padre Sol.  

Jass Bernal 

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